La hipoteca inversa no convence a los jubilados.


¿Es la jubilación un período de relax en nuestro país?.

No, no lo es.

En España, la utilización de los fondos y de los planes de pensiones como fuente de futuros recursos es muy baja, y donde la renta otorgada por el Estado es de las más bajas de Europa, los jubilados pasan a menudo dificultades para llegar a fin de mes.

 

Sin embargo, cerca del 90% de los españoles mayores de 65 años son propietarios de una vivienda, según datos de la asociación Edad y Vida. Pero el inmobiliario es un activo de muy poca liquidez. Un problema para muchos mayores que no pueden vivir con holgura pese a poseer algo tan valioso como una casa. La llamada hipoteca inversa permite resolver este problema y, a priori, debería contar en España con una inmensa demanda. Y, sin embargo, en su breve historia en este país no termina de despegar. ¿Por qué?


¿Que es la hipoteca inversa?

La hipoteca inversa es, como su propio nombre indica, como una hipoteca pero al revés: el cliente no solicita un crédito para financiar la compra de una vivienda, sino que obtiene un préstamo de la entidad financiera aportando su casa como garantía, y recibe el dinero en cuotas mensuales. Es decir: el banco o caja paga al cliente —siempre con una edad mínima de 65 años— una cuota mensual en función del valor de su vivienda. El producto está destinado a las personas mayores que cuentan con un inmueble como principal factor de riqueza pero no disponen de suficiente dinero en liquidez.


Hipoteca inversa: Condiciones para el éxito


El mercado español parece ofrecer todas las condiciones para el éxito: una población muy envejecida, y que seguirá así —según un estudio de la Comisión Europea, el 36% de los españoles tendrán más de 65 años en 2050—, y donde la mayoría tiene un piso en propiedad. El informe La riqueza inmobiliaria, ¿un cajero automático para la tercera edad?, de la Obra Social La Caixa, que recomienda este producto como medio de conseguir liquidez mediante la propiedad inmobiliaria, recuerda que el 92% de las familias que tienen entre 65 y 75 años tienen un piso adquirido con un valor medio de 180.300 euros. Y otro estudio, de la Universidad de Barcelona, sostiene que el 44% de los españoles, de entre 50 y 64 años, estaría dispuesto a contratar un producto de este tipo cuando llegue a la jubilación.


Y, pese a todo, no puede decirse que la comercialización de hipotecas inversas haya logrado una gran popularidad. Ni la Asociación Española de Banca, ni la Ceca, ni el Ine, ni el Banco de España ni la Asociación Hipotecaria tienen cifras sobre la evolución de este producto, pero la inmensa mayoría de los 21 bancos y cajas que lo venden coinciden en que su contratación es “absolutamente residual”, como afirman en el Banco Sabadell. “Es como el Guadiana: pasan muchos meses sin que nadie se interese por él y de pronto llegan decenas de personas pidiendo información sobre este producto. Y luego vuelve a desaparecer. La verdad es que lo solicita poca gente”, explican en Ibercaja. En Caja Duero han dejado de comercializarlo hace unos meses y en Caja Madrid ni siquiera lo empezaron a vender. Dos ejemplos más del poco interés que suscita. “No tiene prácticamente demanda”, confirman en el Banco Santander, donde sólo las realizan “a petición del cliente” y reconocen que no las promocionan especialmente.


"Las entidades no tienen interés en comercializarlo de forma masiva porque tienen la incertidumbre de no saber cuándo van a recuperar el dinero prestado”, señala Ángel Rodríguez-Carreño, consejero delegado de la consultora financiera Óptima Previsiones, que asesora sobre este producto. “Y si no se oferta, no hay demanda, porque la gente no sabe que existe. Este producto es el gran desconocido”, asegura. Casi el 60% de los encuestados en el estudio de la Obra Social La Caixa afirma ignorar en qué consiste.


Hipoteca inversa: definicion.

Según la ley, se llama hipoteca inversa al “préstamo o crédito garantizado mediante hipoteca sobre un bien inmueble”. El cliente debe tener más de 65 años o estar afectado de una severa dependencia, y puede cobrar el importe en pagos periódicos o de una sola vez. La renta que se recibe puede contratarse de modo temporal o vitalicio, aunque en este segundo caso el importe que se recibe es menor.
Fuente: cope.es

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