Trabajadores aventajados en solicitud de hipotecas

Dime de qué trabajas y te diré cuáles son tus ventajas a la hora de solicitar una hipoteca.

Desde el año 2003 no se habían registrado unos niveles tan bajos en cuanto a la formalización de hipotecas en España. Y es que cada vez es más difícil que un banco nos conceda una hipoteca.
Parece que cada vez más, los bancos y las cajas de ahorros se fijan en cuál es el trabajo de la persona que les solicita una hipoteca.

Si el hipotético caso es el de un trabajador de contrato fijo, con ingresos estables anuales, con una vida laboral continuada de entre dos a tres años, el banco o la caja le pedirán por lo menos tres recibos de su nómina, la declaración de la renta del año anterior y el saldo de su cuenta bancaria, así como los últimos movimientos registrados en la cuenta desde hace seis meses.

Pero esto no es todo, ya que los bancos ahora estudian a sus clientes con lupa antes de concederles la hipoteca, y observarán si el nivel de endeudamiento del cliente está acorde con el nivel de sus ingresos y por tanto, es posible afrontar el nuevo pago de la hipoteca concedida. Así pues, nunca concederá en la actualidad una entidad financiera un préstamo hipotecario con una cuota mensual para el hipotecado superior al 40% de sus ingresos mensuales.

Si se solicita la hipoteca por el 100% del valor del inmueble, el futuro hipotecado deberá tener, al menos, el 20% del valor de la vivienda además de poseer otro 10% más para los gastos devengados de las escrituras de la casa.

No es descabellado pensar que la entidad bancaria pueda analizar la empresa en donde el cliente realiza su trabajo y comprobar su solvencia.

Por todo esto, los funcionarios trabajadores con contrato fijo que trabajen en empresas de alta solvencia y con demostrada experiencia, tendrán más opociones para conseguir una hipoteca que los trabajadores temporales o autónomos.

La figura del aval para conceder el préstamo hace unos años no era tan habitual como ahora mismo en trabajadores pertenecientes al primer grupo que hemos citado y ahora sí que hay casos en los que se pide por parte de la entidad y en el segundo caso de trabajadores se transforma en obligado cumplimiento, como garantía para la entidad bancaria.

Debido a la situación de crisis ecnómica actual, los autónomos son los que más exigencia van a encontrar por parte del banco a la hora de solicitar una hipoteca ya que el importe que se les concedrá no deberá superar el 70% del valor del inmueble. El banco o caja exigirá al trabajador autónomo que sea el titular de la hipoteca, fondos propios en un 30% de la inversión, más los gastos derivados de la hipoteca y respecto a la documentación a presentar, además de la habitual (DNI, nóminas, otros ingresos, patrimonio...) presentará el alta en licencia fiscal, dos o tres últimas declaraciones, y los últimos pagos fraccionados de IVA o de IRPF. Es también prudente llevar un dossier de la vida laboral porque también puede ser requerido y en muchos casos ayudará. Después de esto, se negociará con el banco.

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