¿Conviene ahorrar o amortizar la hipoteca? 

Qué hago con el dinero obtenido de la bajada de los tipos de interés: ¿ahorrar o amortizar?
Si la situación financiera es inestable conviene ahorrar, pero cuando se disfruta de estabilidad laboral se recomienda amortizar hipoteca


Las vidas de cientos de hipotecados han dado un vuelco en apenas un semestre. Si en septiembre de 2008 el Euribor rondaba sus máximos históricos y alcanzaba el 5,384%, a cierre de marzo este indicador de referencia para calcular el coste mensual de los préstamos hipotecarios se ha situado en el 1,909%. En números: muchos hogares han pasado de pagar letras de 1.300 euros mensuales (para un préstamo de 200.000 euros a 25 años) a abonar poco más de 600 euros, gracias a la espectacular bajada del índice. La cara más amable del Euribor hace posible que numerosas familias vuelvan a la normalidad, recuperen sus aficiones, sus viajes... e incluso que puedan ahorrar. Pero la cuestión clave que se plantea ante este nuevo panorama es si interesa ahorrar, o será mejor amortizar capital de la hipoteca. La respuesta depende de las necesidades financieras a corto plazo de cada persona: si la situación es inestable resulta mejor ahorrar, pero cuando se tiene estabilidad laboral puede ser más interesante amortizar anticipadamente parte de la hipoteca.

¿Cuándo interesa ahorrar?

Antes de plantearse si conviene o no amortizar una parte de la hipoteca, hay que realizar una pequeña reflexión sobre la planificación económica y la situación particular de la familia, ya que no es lo mismo un hogar con sueldos fijos y estables que otro en el que sus miembros corren peligro de perder su empleo. En estos momentos lo más preocupante, y uno de los aspectos que debe guiar cualquier decisión financiera en los hogares, es la situación en el trabajo, como asegura Gregorio Izquierdo, director del departamento de estudios del Instituto de Estudios Económicos, quien indica que "quedarse en el paro supone tener que maximizar los recursos de que se dispone, con lo que en esta situación sería mejor contar con liquidez suficiente para afrontar el futuro inmediato".

Con las tasas de desempleo en constante aumento (el número de parados supera ya los cuatro millones de españoles), es palpable el crecimiento del ahorro de los hogares: a cierre de 2008 se situó en el 13% de su renta disponible, 2,8 puntos más que en 2007, cifra que alcanza el nivel más alto en nueve años, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Por tanto, ahora se ahorra más, sobre todo, por el miedo al paro. En cierto modo, muchos españoles tienen una visión previsora y dejan de consumir o consumen menos para cubrirse las espaldas ante la incertidumbre del mañana. La caída de precios revela, según indica José Carlos Díez, analista jefe de Intermoney, que pueden estar posponiéndose ciertas decisiones de compra. A cierre de abril, el IPC (Índice de Precios al Consumo) ha reflejado un retroceso en tasa interanual del 0,1%, la cesta de la compra cuesta una décima menos ahora que hace un año. Las cifras también revelan una notable caída del consumo, que disminuyó un 3,9% en 2008, según datos del INE. La consecuencia es el aumento de la renta disponible bruta de los hogares, que creció un 7% en todo el ejercicio pasado. En concreto, el ahorro generado por los hogares españoles alcanzó los 93.307 millones de euros en 2008.


También puede ser más interesante ahorrar que amortizar para muchas familias que se han visto ahogadas ante la subida de tipos del año pasado, ya que no hay que descartar que en un periodo no muy largo de tiempo el Euribor retome su senda y llegue a niveles similares. Hay que tener en cuenta que si el petróleo vuelve a subir y, por tanto, se dispara la inflación, la política que seguirá el Banco Central Europeo será aumentar lentamente los tipos de interés (ahora se sitúan en el 1,25%, pero llegaron a estar en el 4,25% a mediados del año pasado). Si se produce el alza en un par de años (ahora todavía estamos inmersos en un ciclo bajista del precio del dinero), este indicador volverá a elevarse al compás de su escalada, por lo que, para prevenir posibles ascensos, es conveniente ahorrar dinero en estos momentos.


CÓMO AHORRAR


Pese a las cifras globales, al evaluar la posibilidad de amortizar o no hipoteca, conviene tener en cuenta el perfil particular de cada caso. Si en la situación actual se está ahogado por las deudas y hay cierta posibilidad de quedarse sin empleo, es mejor ahorrar. En este caso, si se ha pasado de pagar una letra de 1.300 euros a abonar unos 650 euros (en una hipoteca media de 200.000 euros a 25 años, teniendo en cuenta que el tipo de interés se ha rebajado desde el 5,8% de hace un año al 2,4%), supuestamente se pueden ahorrar al mes 650 euros (si se mantiene el nivel de vida de cuando de abonaba la cuota más alta). Estos 650 euros de ahorro cada mes abren paso a la oportunidad de ingresar el dinero en una cuenta de alta rentabilidad, de la que se puede disponer del capital en cualquier momento sin penalización alguna. En el mercado pueden encontrarse ofertas a tipos de entre 2,5% y el 4% (en este último caso sólo si se domicilia la nómina). En estos momentos de incertidumbre, predomina la búsqueda de opciones de ahorro en liquidez. Los ciudadanos ahora necesitan poder disponer de su dinero cuando quieran, por lo que ahorran en imposiciones y cuentas a la vista. Por lo tanto, el depósito sigue vigente como un buen refugio para quien desee ahorrar de forma conservadora.

Lo lógico es que, según vaya mejorando la economía, se vaya incrementando el apetito por el riesgo en las inversiones, como menciona José Carlos Díez, de Intermoney, quien opina que los inversores deben ir pasando de los depósitos y la deuda pública a la Bolsa. No obstante, alternativas como la Bolsa o los fondos son sólo aptas para ahorradores capaces de asumir riesgos.
Fuente: consumer.es 

 

 

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