Ojo con las pólizas que le 'empaqueten' con la hipoteca


SE DISPARAN LAS RECLAMACIONES POR LAS CONDICIONES DE LOS PRODUCTOS VINCULADOS


Seguros de vida, de hogar, de desempleo, domiciliación de la nómina, tarjetas de crédito con un mínimo de gasto estipulado... son sólo algunos de los 'efectos colaterales' con los que bancos y cajas de ahorro 'envuelven' en la actualidad la concesión de una hipoteca. Y así hasta rozar el esperpento con dos seguros de vida (sí, ha leído bien) y 15 productos de obligada contratación en algún caso.

El problema viene luego, cuando, después de 'tragar' con estas imposiciones, el cliente ha de afrontar el cumplimiento de unas cláusulas de las que apenas se le ha dado información. «En 2008, el aumento en el número de reclamaciones registradas en la Dirección General de Seguros y Fondos de pensiones creció un 28% con respecto al año anterior, en gran medida por las pólizas que colocan las entidades financieras vinculadas a la concesión de hipotecas», concreta Ricardo Lozano, máximo responsable del organismo oficial.


Productos distintos a la hipoteca que no son obligatorios

«Son productos distintos a la hipoteca y, en principio, no vinculados a ésta. Otra cosa será que las entidades impongan unas condiciones distintas a quienes renuncien a contratar el 'paquete' de productos que se le ofrecen. O, directamente, no aprueben el crédito», matiza Lozano.

«La ley que protege al consumidor es muy 'bonita', pero en la práctica el banco no necesita a cada cliente en concreto y hace lo que quiere. El único seguro obligatorio es el de incendios, el resto son impuestos, una fórmula para maximizar los beneficios de la entidad. Encima intentan convencerte de que te hacen un favor: 'Con lo que me ha costado conseguir que te concedan la hipoteca', han llegado a decir a un cliente que no tenía clara la contratación del resto de pólizas», explica con menos mano izquierda Óscar Benavente, abogado de la Federación de Usuarios Consumidores Independientes (FUCI).

La actual situación de la economía podría justificar la contratación de alguno de estos productos: «El cliente debe considerar serenamente los riesgos que asumen él y su familia al solicitar un préstamo. Ahora puede ser positivo, por ejemplo, contratar un seguro de protección de pagos por desempleo», refiere Ricardo Lozano. «El seguro de vida tiene cierta lógica. Pero los seguros del hogar son claramente un abuso, con condiciones no negociadas, distintas a las del mercado y con menor cobertura. Recientemente se están imponiendo las franquicias, lo que supone que, por ejemplo, los primeros 300 euros de una reparación los paga el cliente, no el seguro», corrobora el abogado de la FUCI.

«Para el cliente no hay otra salida que exigir toda la información y leer bien la letra pequeña de los productos vinculados a su hipoteca», sentencia Benavente.
Fuente: elmundo.es

 

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