¿Y si no pago la hipoteca?

El impago de una cuota del prestamo hipotecario conlleva intereses de demora que pueden llegar hasta el 24% ADICAR recibe cada semana dos casos de riojanos incapaces de abonar las letras

Durante el boom inmobiliario y con el viento a favor de una economía en continuo crecimiento, muchos riojanos se embarcaron en préstamos hipotecarios con el propósito, en la inmensa mayoría de los casos, de pagar religiosamente las cuotas a sus entidades financieras.
Sin embargo, la crisis actual, con efectos devastadores en el empleo, ha descalabrado las economías de muchas familias, multiplicando los casos de hipotecados que no pueden hacer frente a sus compromisos.
Una de cada tres familias españolas se ha visto obligada a retrasar «en al menos una ocasión» el pago de sus hipotecas, según un informe de la Agencia Negociadora de Productos Bancarios (ANPB), lo que supone un crecimiento del 120% en el último año. El estudio, correspondiente a junio de este año, no desagrega los datos por autonomías. Sin embargo, la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas de Ahorros y Seguros de La Rioja advierte de que a su servicio jurídico «llegan dos casos cada semana» de gente incapaz de afrontar al pago de las letras.


¿Qué ocurre cuando una familia no puede pagar la hipoteca?

A continuación explicamos el protocolo que, con carácter general, siguen bancos y cajas de ahorros.
Impago de letras. Cuando eso ocurre, las entidades financieras suelen ponerse en contacto con sus clientes durante las primeras semanas para conocer las razones de los impagos. Pero una vez constatada la imposibilidad de cobrar las letras, por la situación financiera de los hipotecados, bancos y cajas aplican lo que se llaman intereses de demora que están pactados con sus clientes en los contratos del crédito. Sólo escapan inicialmente de esta situación quienes tienen acordados aplazamientos de cuotas, aunque suelen ser carencias por un número máximo de letras y tras un cierto tiempo de vigencia del crédito (dos o tres años).


¿Qué intereses se cobran?

Aunque hay excepciones (por debajo del 10%), en la mayoría de los casos los intereses de demora superan los dos dígitos. El tipo medio se sitúa en el 18%, aunque en algunos casos se llega hasta el 24% como tiene constatado este periódico.
¿Cómo saber qué se tiene pactado? El tipo de interés de demora está regulado en el contrato de la hipoteca y está específicamente pactado entre el cliente y la entidad financiera. Normalmente, aunque le pueda parecer alto, el cliente no suele negociarlo y acepta lo establecido por su entidad: bien porque nunca espera devolver el cargo de una cuota o bien, porque al cuestionar el porcentaje podría dar a entender a su entidad que no descarta verse en esa tesitura, lo que complicaría la formalización del contrato.


Prestamos hipotecarios: ¿Sobre qué se aplica el interés de demora?

Sobre el importe de los recibos pendientes. Se cuenta desde la fecha siguiente a la del vencimiento de la letra hasta el día de pago.
Un ejemplo práctico. Supongamos que tiene usted un préstamo hipotecario cuya cuota mensual es de 700 euros. Sin embargo, el saldo de su cuenta en septiembre es cero y hoy se cumple el decimotercer día sin poder hacer frente al pago de la cuota. Su contrato establece para el caso de retraso un porcentaje de demora del 18%. Para calcular la liquidación tendría que realizar la siguiente operación: 700 euros por 0,18 por 13 (los días adeudados) y dividido entre 365 (los días del año). Esto es 4,48 euros por día transcurrido. Es decir, que hoy ya adeudaría 58,24 euros, al margen del capital y de los intereses ordinarios. Aunque el escenario puede ser aún peor si, además, el contrato regula una 'reclamación de deuda' (por los trámites que la entidad realiza), que suele ser de 20 euros.


¿Alternativas al impago de la hipoteca?

Difíciles: tratar de negociar y, si no lo consigue, intentar vender el piso para saldar la deuda. El plazo medio con el que contará antes de que le ejecuten la hipoteca ronda los seis meses.
fuente: larioja.com

primi sui motori con e-max