El Banco de España frena un proyecto de la Ceca para integrar varias cajas

Hace unos meses, la Ceca se puso manos a la obra con un proyecto para facilitar el acceso al mercado internacional de capitales de las cajas pequeñas y medianas. La idea suscitó el interés de una quincena de cajas, pero se empantanó en el Banco de España, según fuentes del sector. El gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que está volcando todos sus esfuerzos en alimentar las fusiones, considera que esta iniciativa de la Ceca desincentivaría estos procesos.

El proyecto, conocido como Afianza Dos, preveía una integración muy tenue de las entidades, que apenas incluía la puesta en común de algunos riesgos, y que habría tenido que permitir que el conjunto resultante consiguiese mejores ráting para sus emisiones, según relatan fuentes conocedoras del proceso.

Prácticamente, su único objetivo era proporcionarles un tamaño adecuado para poder emitir en los mercados: ?una especie de Sistema Institucional de Protección (SIP), sin llegar a serlo?, explica el presidente de una caja. Cabe recordar que, tras el estallido de la crisis financiera, desde el Banco Central Europeo (BCE) empezó a circular la indicación de que las entidades que quisieran financiarse en los mercados internacionales deberían tener un balance mínimo de 50.000 millones de euros. Nunca llegó a ser una orden y se quedó en ?sugerencia?, según explican desde varias cajas.

La idea de Afianza Dos, de hecho, surgió en la patronal a raíz del estancamiento del proyecto Afianza, con el que algunas cajas pretendían unirse para reducir el consumo de recursos propios relativo a los préstamos a grandes empresas. La llegada de la crisis financiera, y la económica que la siguió, restó atractivo a Afianza, ya que ahora la financiación corporativa no es una prioridad. Con el impulso del actual director general de la Ceca, José Antonio Olavarrieta, experto en mercados de capitales, la Ceca se propuso, entonces, redireccionar Afianza para que ayudara a solventar problemas más actuales, como la liquidez.

Aunque el proyecto no esté definitivamente muerto, la opinión que prevalece entre las cajas es que ?no va a salir?. ?El gobernador quiere que se hagan proyectos de unión de más alcance y teme que Afianza Dos haga competencia a las fusiones?, explica un directivo.

Las esperanza de reflotar el plan han disminuido aún más después de la publicación del Fondo de Reordinación Ordenada Bancaria (Frob), ya que está claro que el regulador apuesta porque las fusiones sean la clave del proceso de reestructuración del sistema financiero. El planteamiento es que las fórmulas que podían valer antes ya no sirven, porque en futuro no habrá negocio para todas las entidades y hay que reducir número y redes.

Desde el sector, sin embargo, surgen quejas. Algunos directivos, por ejemplo, destacan que hasta ahora el mensaje era que las cajas pequeñas que no tenían palnes de expansión nacional y se limitaban a atender el negocio minorista en su zona podrían seguir operando en solitario, siempre y cuando su situación de solvencia y solidez se lo permitiera.

También señalan que el regulador quiere incentivar un gran número de fusiones, y que se realicen muy a corto plazo. ?Una fusión es un proceso que requiere tiempo y esfuerzos. Para alguna entidad, que ahora tiene toda su plantilla centrada en recuperar los créditos morosos y enderezar el camino, una fusión incluso puede ser un obstáculo a sus planes?, critican fuentes del sector.

Principal queja de las Cajas de ahorros.

Pero, la principal queja de las cajas es otra: que el Banco de España pide fusiones cuando el Gobierno no ha sido capaz de quitar el poder de veto a las CCAA en el Frob. Así lo resume un directivo: ?para fusionarnos, sólo nos queda mirar al vecino de al lado, no podemos hacer planteamientos estratégicos?.

Procesos sin marcha atrás


Las fusiones son la clave para reestructurar el sector, pero el Banco de España no descarta que estas operaciones pueden pasar por etapas intermedias, según fuentes del sector. De hecho, el Frob contempla ?integraciones? en el supuesto de entidades solventes pero que quieran unirse para reforzarse.

Lo que está claro es que estas uniones han de tener algunas características. En primer lugar, tienen que unir a entidades saneadas y proporcionar mejoras de eficiencia y aún más importante: no pueden ser reversibles. En el sector, ponen como ejemplo a Caja España y Caja Duero. Aunque no haya noticias oficiales, lo que trasciende es que el regulador estaría conforme que el plan que preparan las dos cajas.

Su boda pasaría por etapas intermedias, con una primera fase donde se mantendrían sedes y consejos, pero se unificaría toda la gestión de riesgos y, quizás, parte de la red minorista. En síntesis, lo que el regulador pide es que, en unos años, el mapa bancario esté redefinido, con menos entidades y más fuertes.
fuente: expansion.com

 

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