Vuelven las hipotecas de antes de la crisis financiera


En plena ebullición de la crisis económica, los expertos anticipaban que iba a ser imposible volver a ver las atractivas hipotecas que bancos y cajas venían concediendo en los últimos meses de bonanza financiera.
Parecía difícil volver a ver un préstamo hipotecario con un diferencial sobre el euríbor inferior a 0,60 puntos; o que una entidad estuviera dispuesta a financiar la totalidad del valor de tasación de una vivienda, sin límite alguno; incluso, que apenas se cobraran comisiones por esta operativa... Eran estrategias del pasado.


Pero ahora han vuelto a renacer, al abrigo de la oferta inmobiliaria -pisos procedentes de impagos, inmuebles sin vender, etc- que bancos y cajas han puesto a la venta. Saben que para animar la compra no hay nada mejor que dar unas «condiciones preferentes» de financiación, con ofertas como las de antes.
Pero a pesar de esta flexibilidad con el cliente, la aprobación de un crédito hipotecario no es un camino de rosas. Detrás de los anuncios publicitarios se encuentran férreas medidas de control en los posibles impagos, condiciones de renta inamovibles y cierto respaldo adicional (el aval) que apoye la operación.


Las dos entidades más dinámicas en la comercialización de préstamos hipotecarios exclusivos para los clientes de sus divisiones inmobiliarias son Santander y Banesto. Aunque sus condiciones son diferentes, la estrategia de ambas entidades -pertenecen al mismo grupo- es la misma: vender pisos, a través de atractivos préstamos inimaginables a estas alturas de la crisis.


La sociedad impulsada por la entidad de Emilio Botín, Altamira, tiene entre sus manos un parque de 1.300 inmuebles por toda la geografía española. El primer banco de España por capitalización bursátil ofrece, en exclusiva, para quienes adquieran algún piso en Altamira, el Plan 100%: un crédito en el que se puede llegar a financiar la totalidad del valor de la vivienda. Esto supone una ventaja considerable para familias que no dispongan ahorros previos. Podrán abonar con tranquilidad los gastos iniciales de compra: notaría, registro, etc.


Además, Santander ofrece un crédito con un tipo de interés de euríbor más 0,40 puntos; en el mercado general puede llegar 0,75 puntos, dependiendo de la vinculación que se asuma. Las comisiones de estudio y apertura corren por cuenta de la entidad.


En Banesto, los consumidores que adquieran un piso a través de Casaktua -el nuevo portal inmobiliario de la entidad cuenta con 1.300 viviendas-, tendrán el tipo que se aplica más competitivo en estos momentos; sin intereses durante los dos primeros años de vigencia de la hipoteca. Y, a partir del mes 25, euríbor más un diferencial de 0,35 puntos. Además, el plazo del crédito se puede extender a 40 años y el máximo que se financia llega al 90% sobre el valor de tasación.


Desde la entidad presidida por Ana Patricia Botín reconocen que «este sistema está funcionando y ha animado a la gente a comprar casas a través de estos portales», señalan fuentes del banco.


Algunas cajas también se han incorporado a esta 'moda' de préstamos flexibles. En Caja Madrid, por ejemplo, no cobran ningún tipo de comisión a quienes adquieran un piso a través de su división inmobiliaria. Además, les ofrecen un préstamo con un interés de 0,50 puntos más el euríbor oficial.


Si compra piso a través de CAM Mediterranean, la filial inmobiliaria de Caja del Mediterráneo, se puede financiar hasta un 100% del valor de tasación. La mayor parte de estas entidades tienen en común dos aspectos: en los últimos años han acumulado un importante parque de viviendas, del que ahora quieren desprenderse; y, ante la falta de demanda, «no hay más remedio que poner sobre la mesa estas ofertas», reconocen fuentes del sector.


Detrás de todas estas suculentas ofertas hay que tener en cuenta que la actitud de las entidades a la hora de conceder un préstamo no ha cambiado. Los bancos no se fían entre sí y, mucho menos, a la hora de prestar dinero a un cliente, tal y como se encuentra el nivel de paro, la tasa de ahorro de las familias, la morosidad... Desde Bancaja, por ejemplo, reconocen que «si un cliente no cumple nuestras condiciones de renta, no se le va a otorgar una hipoteca», según fuentes de la entidad. «Hay que tener en cuenta la posible morosidad del cliente, su comportamiento con el banco...», explican desde otra importante caja.


Además de estas ofertas, existen otras divisiones inmobiliarias en las que no se comercializa un producto concreto para estos clientes, sino que se les deriva a la oferta general de la entidad. Las filiales con mayor número de inmuebles son Aliseda (Popular), Llavetex (Caja Murcia) y Atrea (BBVA). En este último caso, no se trata de un parque de viviendas proveniente de impagos, sino de una filial que venía actuando como intermediaria inmobiliaria desde mucho antes del inicio de la crisis económica y financiera.

primi sui motori con e-max